viernes, 15 de abril de 2011

“Eh... fijate”

Entre notas musicales y notas periodísticas, una futura comunicadora social crece profesionalmente y fortalece sus ideales. Caminando hacia la utopía, que parece alejarse cada vez más, la estudiante se aventura en un largo recorrido en el que su meta principal es despertar a quienes duermen frente a la “verdad



Descubriendo nuevos universos, explorando caminos desconocidos en los que se encuentra y compromete, Mariana Santarossa cursa segundo año de la Tecnicatura Superior  en Comunicación Social con orientación en el desarrollo local y regional, en el Instituto de Enseñanza Superior Valle de Uco 9-015, apostando a un cambio en la sociedad y en aquello que se nos presenta como realidad, involucrándose a través de su gran pasión, la música.

En uno de los parajes de San Carlos, rodeado de naturaleza y un bello paisaje, en Villa Chacón, donde se respira tranquilidad y tradición, vive Manita, como la llaman sus amigos. Allí, según su mirada, donde la gente es conservadora como en todo el departamento, paradójicamente ella piensa en revolución.
Mariana es baterista y considera al instrumento como una extensión de su ser. Forma parte de una banda local, Skatimbaos, en la que intenta plasmar su potencial y transmitir junto a sus compañeros,  ideales u opiniones con respecto a la realidad política y social.

Reunidas en su casa, ubicada en el pequeño barrio del pueblo, Mani me comenta que desde los comienzos de la banda, ideológicamente, tuvieron grandes referentes como a Ernesto el “Che” Guevara, al subcomandante Marcos, a Emiliano Zapata y a Perón entre otros, aunque admite continuar en una búsqueda, manteniendo una postura abierta a conocer nuevas corrientes ideológicas, respetando a cada una de ellas. Por otro lado, agrega que, musicalmente, Skatimbaos ha sido influenciado por los más diversos géneros como el rock, el reggae, el punk hasta el pop  y  el ska.

“Somos una banda de protesta” afirma orgullosa Mariana. Con su música, Skatimbaos, trata de comprometerse con la realidad social como deben hacer los comunicadores, compara Manita.  El grupo intenta mostrar a la gente verdades que quizás no advierten, difundir a través de sus melodías, algún  mensaje. Para ella es necesario que las personas despierten y vean más allá, decirles “!eh! ¡Fijate!” me dice  convencida la batera.

En el transcurso de la entrevista Mani se muestra decidida de caminar sobre el sendero de la comunicación social, y me confiesa que relaciona lo que aprende en cada materia de la carrera con la música. Los conocimientos y experiencias que encuentra en el estudio, le permiten validar las letras de sus canciones y sostenerlas sobre una base sólida de argumentos correctamente fundados.

Firme en sus ideas, Manita expresa que la sociedad debería replantear diferentes problemáticas sociales, procesos, políticas y reflexionar. Lograr esto es su mayor objetivo como comunicadora, y por el momento el  canal inicial para lograrlo es su música.

Aprovechando un momento de silencio en el que parece repensar sus respuestas, le pregunto acerca de los medios de comunicación locales, a lo cual ella responde que siente que los mismos, están más preocupados en ningunearse unos a otros por diferencias políticas, que en informar o contribuir en el desarrollo de la región. Considera que cada uno al representar distintas doctrinas, en el momento de juzgar acciones de cada partido, no realizan criticas constructivas, que por el contrario, desatan peleas mediáticas en pos de denigrar la imagen del otro. “Quizás la gente se canse de quedar en el centro de tantas peleas, que en ocasiones ni siquiera persiguen un fin ideológico sino económico” piensa Manita. Cree necesario que la población de cuenta de ello y adquieran un espíritu crítico a la hora de recibir el discurso de los media.

Por estas falencias y muchas veces por la falta de ética profesional en el ámbito, según Mariana,  es que apuesta a un cambio en su comunidad, escapando a cualquier posibilidad de un  desarraigo de su lugar natal.  Desea arriesgar ante una sociedad que considera todavía, muy estructurada y rígida.

El tiempo retrocede y Mariana recuerda que desde pequeña jugaba con amigos y primos a grabar programas de radio, a realizar trabajos musicales. Rememora que luego en la secundaria uno de los espacios curriculares favoritos fue comunicación, por lo que decidió comenzar a navegar en este inmenso mar que le propone la comunicación social y que la deslumbra con mágicos faros constantemente.

Al regresar a su presente, Mani reconoce que más allá de la música, ha divisado flamantes horizontes en los que se proyecta trabajando. Así, por ejemplo el mundo de la producción y la edición le parecen fascinantes, como el gran universo de la fotografía, el cual ansía explorar minuciosamente.

Además, entre los grandes hallazgos en el corto tiempo recorrido sobre el planeta de la comunicación social,  Mariana realza al periodismo de investigación como una brillante labor, ya que implica una enorme responsabilidad cargada de adrenalina que busca  conocer y transmitir diferentes mensajes,de una manera distinta  a la de su música.

Finalizando la entrevista, Manita manifiesta  cierta incertidumbre y predisposición frente a lo que vendrá laboralmente. Todavía, según sus propias palabras, queda un gran recorrido, en el que la lupa y la verdad son sus grandes herramientas.

Efectivamente no existe una bola de cristal en la que se pueda contemplar el futuro profesional de la gran batera. No obstante, aunque el final de este camino resulta inquietante, ya se puede avistar que, Mariana Santarossa, “La Manita”, sostendrá sus principios sin importar, ocupación, tiempo ni lugar. Y que, principalmente, defenderá y luchará promulgando la igualdad, la democracia y la libertad como valores, homenajeando así, a uno de sus grandes referentes, el inolvidable Subcomandante Marcos.